14 septiembre 2009
Esto no es fútbol: De la memoria selectiva al peso de la ambición
“¿Qué es eso de la memoria selectiva a la que tanto recurres?”, me preguntaba un amigo hace pocos días.
“¿Recuerdas el Mundial 82, el de España? ¿Y a la Brasil que jugó ese campeonato?”, respondí.
“Como para no olvidarlo, creo que este deporte me gustó por lo que ellos nos mostraron en ese verano del 82″, comentó.
“¿Y la tarde de Sarriá?”, pregunté.
“Lo que llegué a llorar ese día. Creo que muchos niños españoles, aparte de España, eramos de Brasil. Fue una pena”, respondió.
“Pues eso”, señalándole con el dedo, “es la memoria selectiva”.
El término no habla o hace referencia a triunfos en campeonatos o títulos que se recuerden. Eso pertenece a la memoria histórica. Lo selectivo, por poner un ejemplo reciente, sería recordar qué hacíamos el día que España ganó la Eurocopa, y no que fue campeona. Memoria selectiva sería rememorar a la Holanda del 74, por traer otro recuerdo de alguien que sin ganar un campeonato está en la memoria de la afición por encima de quien realmente conquistó aquel Mundial.
Yendo a otros ejemplos en otros deportes, tendríamos a la selección española de baloncesto, y el regalo con que nos obsequió en la final olímpica de Pekín 08. También entra en juego el ejercicio de Gemma Mengual en la final de solo en los mundiales de natación de Roma 09, con la versión del ‘Yesterday’ a cargo de Ray Charles, que enamoró y emocionó tanto a la nadadora como al público que en la piscina pudo asistir al regalo. No consiguió el oro, pero en la memoria de la gente, ella fue la ganadora. En esa misma semana, sucedió en el Open Británico de golf otro milagro para recordar, que es con lo que nos obsequia la memoria selectiva, cuando un mito como Tom Watson, con sus 59 años, estuvo a punto de ganar el British 09 en Escocia. ¿Recordamos al ganador? Sólo el putt que no pudo meter en su último golpe Watson. La carrera de Natalia Rodríguez en Berlín, por la forma en la que se la vio, y lo que dio, tiene aquí su sitio…, como los 23 momentos más memorables en la carrera de Michael Jordan que ha sido recopilado en un excelente documento de la ESPN (y en esos momentos de Jordan, la mayoría no pertenecen a títulos).
A todos estos ejemplos, como la descalificación de Natalia Rodriguez, no sólo les unía la gratitud del aficionado en su recuerdo. Entraba en juego su ambición, o el peso de la misma. Quizás, todos ellos serían parte de la memoria histórica, si no hubiesen sido ambiciosos. Su meta estaba más allá. Con sus principios e ideales por encima del triunfo. No era ganar, sino como llegar a esa victoria. Y ese plus lo da el peso de la ambición. Injusto y traicionero en muchos casos, pero nunca olvidadizo. Ganas el recuerdo del aficionado, en la mayoría de los casos más agradecido que el que dictan los libros. Y eso es un bien que no tiene precio.
El problema viene cuando el peso de la ambición se convierte en poso y afecta a la memoria selectiva. Eso le está pasando a Maradona. Todos recordamos su gol en México, lo selectivo, empañada por su imagen mediática y su labor desafortunada como seleccionador, el poso. El mito perdió su estilo, o lo que le hizo llegar a donde llegó, como así le ha ocurrido a Messi en sus últimos partidos internacionales con Argentina. La memoria selectiva recuerda el juego del Barcelona de Guardiola, y el estilo de su propuesta llevado a cabo por el peso de la ambición de sus centrocampistas, incluyendo a Messi. Argentina no los tiene, y todo se ve afectado por el poso, que guarda el recuerdo, pero oculta la historia.
No ganar, pero jugando con la ambición, no es un fracaso. La memoria selectiva del aficionado es buena prueba de ello. Y a veces, sólo nos queda este bien tan preciado, como poco reconocido.
[En Sportyou | Esto no es fútbol]
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12 septiembre 2009
'Gordos', trailer de lo nueva película de Daniel Sánchez Arévalo
Nota: Esta entrada procede de Los vídeos de Antonio Toca, un proyecto paralelo que estoy desarrollando a la par de este blog.
Dicen que si 'Azuloscurocasinegro' hubiera sido una película americana (por eso de proponer géneros con países, como esa etiqueta llamada cine español que no hay por donde coger), pocos hubieramos prestado atención a su estreno, y si así hubiera sucedido, se habrían destacado más sus errores que sus aciertos. Discrepo con esta apreciación en lo principal, hubiera tenido más recorrido, y la cinematografía americana (por seguir con la etiqueta de marras), lo hubiera agradecido (¿o no recordamos la grandeza de 'The last station'?).
Dicho esto, que un director joven a su segunda obra consiga ser el reclamo publicitario de una película, con su autoría, y más si la misma es española, dice mucho del director. Por mi lado, Daniel Sánchez Arévalo, consiguió con 'Azuloscurocasinegro' mi beneficio de la duda con su siguiente trabajo. O lo que es lo mismo, publico cautivo para su siguiente estreno, 'Gordos', ya fuese malísima, que no es el caso, aunque ha levantado menos unanimidad que la anterior.El pero que veo de arranque está en el título, y en la falsa impresión de comedia que éste puede dar, más allá de la teoría del empacho que se haga ver. Otro apunte, en el reparto está Fernando Albizu, uno de esos grandes secundarios, y actores cómicos, al que aún no se le ha dado el reconocimiento que se debería. 'Gordos', otra apuesta, arriesgada por parte del director, del cine español, el mismo que no siempre está obligado a entregar obras maestras. ¿O las tiene últimamente cualquier otra cinematografía? Pues eso.
En El País | 'Gordos': Incontinencia narrativa
En Blogdecine | 'Gordos', un paso atrás para Sánchez Arévalo
Etiquetas: cine español, Daniel Sánchez Arévalo, Gordos, trailer
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05 septiembre 2009
Esto no es fútbol: La liga de Internet
Aunque podríamos llamarla la liga del ocho, por los partidos que retransmitirá cada cadena de televisión del Real Madrid y el FC. Barcelona. Dicho esto, recojo un apunte muy interesante de Genís Roca acerca del hecho de que parece que el fútbol no necesita Internet. Él lo centra en el desinterés con el que las estrellas mediáticas de nuestra liga de fútbol se mueven por las redes sociales. ¿Qué supone esto? Desaprovechar el filón que en realidad es el canal universal llamado Internet. Con una evidencia: están perdiendo el contacto con los que de verdad importan, los aficionados. Todo lo contrario de lo que está ocurriendo en USA, donde muchas grandes estrellas deportivas han reconocido la utilidad y la valía de por ejemplo twitter (Lance Armstong, Shaquille O’Neal o Andy Roddick, que además son muy buenos en el manejo de esta herramienta).
Este ejemplo dado por los jugadores lo traslado al pago por visión de nuestra liga, y a una realidad: la liga 2009/10 será la liga de Internet. Aquella que motivará que muchos espectadores con poca paciencia, por falta de comunicación a cargo de quienes poseen los derechos de retransmisión y a que uno de los canales tiene la cobertura en pañales, recorran y pregunten cuáles son las buenas páginas de Internet donde poder ver los partidos gratis, bien por P2P o bien en streaming (al menos aprendan cómo poder ver fútbol por Internet sin tener que descargar un programa y con sólo abrir el navegador).
¿Por qué digo esto? No es que descubra el oro de Moscú, pero pensemos en lo siguiente. Si queremos seguir por televisión todos los partidos del Real Madrid o del Barcelona, tenemos que ver La Sexta, Canal Plus, y suscribirnos a Canal + Liga y a Gol TV. No es que ver la liga nos cueste 15 euros. Es que ver los partidos de los dos grandes (los únicos que interesan, al contrario de la fórmula de la Premier, donde todos los partidos en per pay view mueven audiencia), en realidad nos cuesta un mínimo de 30 euros, más el estar suscritos a varias plataformas... (continuación en sportyou).
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