10 noviembre 2008
Darwin y la teoría de la evolución de Internet para las empresas
En realidad, Darwin y su teoría fueron un adelanto a lo que Internet ha llegado a suponer para las empresas. Tomando su descubrimiento como ejemplo, la selección natural la realiza cada día el usuario (futuro cliente) que busca información en el vasto lugar que es la Web. Él es el clima y el que obliga a que las especies (empresas) varíen en sus tácticas y busquen la forma de no desaparecer frente a las otras especies que sí han sabido adaptarse al entorno. Sobrevivir incluso en ambientes desconocidos. Así, el mundo online ha supuesto un empujón y un escaparate en nuevas tierras al que las empresas difícilmente podrían haber alcanzado con las herramientas de las que disponían antes. Ahora pueden comercializar sus productos, darse a conocer y aumentar las ventas en sus negocios, a un coste sorprendente para el presupuesto comercial que se termina manejando en el mundo real.
Adaptando los postulados que definió Darwin al mundo empresarial, junto con la nueva variable que supone Internet, los mismos quedarían definidos de la siguiente forma:
- Las empresas no son estáticas sino que cambian continuamente, y más en Internet, unas se originan y otros se extinguen, unas tienen página web y otras no.
- El conocimiento de Internet y el proceso de evolución es gradual, lento y continuo, sin cambios súbitos. No es tener una web y ya está, hay muchas más variables indispensables a tener en cuenta, y que el desconocimiento en la materia no permite ver.
- Todas las empresas que aún no han desaparecido bajo las toneladas de información que ofrece Internet, pueden remontarse a un origen único de la vida, cercano en el tiempo, unos 15 años, pero la prehistoria en tiempo Internet, por el ritmo al que se van lanzando las novedades y van sucediendo los acontecimientos.
- La selección natural se explica en dos fases: La primera, la generación de modificaciones espontáneas en las Webs de las empresas, es decir, una vez aceptada la evolución, los cambios son naturales y dejan de ser traumáticos, cuesta dar el primer paso; la segunda, la selección a través de la supervivencia, lo que implica que las empresas que ya han nacido con modificaciones espontáneas favorables para hacer frente a Internet, van a tener más posibilidades de sobrevivir, de reproducirse y de dejar descendencia…, de evolucionar.
Mientras en la época de Darwin las especies tenían que valerse por si mismas para sobrevivir, hoy en día, las empresas, si no controlan el nuevo mundo que les abre Internet, tienen la ayuda de aquellos que conocen lo que es mejor para su evolución. El camino es más sencillo y sin tantas complicaciones, aunque no se entiendan por parte del empresario muchos de los pasos que se necesitan dar. El problema, en realidad, es no estar. Y si uno no aparece en Internet, en la mente del cliente, tal y como se maneja la información hoy en día, es prácticamente como si no existieses. En el pensamiento Darwiniano adaptado, la desaparición de la especie (empresa).
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